Durante los últimos años ha habido un aumento en la demanda de servicios relacionados a la fertilidad, no sólo en nuestro país, sino a nivel global.

Afortunadamente en las últimas décadas la información de buena calidad está al alcance de todos. Las personas con dificultades en la concepción tienden a consultar más frecuentemente, gracias a la mayor accesibilidad de especialistas y clínicas y a la confianza en ellos.

El rol de la mujer en la sociedad se ha transformado profundamente. Este cambio en las aspiraciones de la mujer implican su incorporación al mundo laboral, lo que genera retraso en el establecimiento de uniones personales estables y uso de anticonceptivos para postergar los embarazos.

En más de la mitad de las pacientes está presente el factor cronológico, ya que son mujeres que están iniciado su “edad reproductiva social” cuando ya han finalizado su “edad reproductiva biológica”.

Por otra parte, la ciencia permitió la formación de “nuevas familias”: hombres y mujeres sin pareja, o parejas del mismo sexo, que en virtud de la donación de gametas y la gestación por sustitución pueden concretar su deseo de ser padres.